jueves, 22 de febrero de 2018

SOL Y AZAFRÁN

"No sabemos los genes que llevamos impresos en la memoria de nuestras células, ni como reaccionarán ante los estímulos de la vida"



Parte 1: Pesadilla
Ella sabía que su espiral de genes acumulaba tensión desde hace mucho tiempo. Febrero la obligó a detenerse, y en el frenazo, sintió el ahogo en cada una de sus células. Imaginó aquellas espirales genéticas saliendo de su núcleo celular donde, lejos de flotar con armonía, mutaban en serpientes enroscadas, estrujando su propio hábitat.

Entonces se dio cuenta de todo el tiempo que había estado sin ver el Sol.

Parte 2: Azafrán
Le pareció entrar a escondidas entre la multitud del centro comercial buscando alguna solución de la manera más disimulada posible. Aún así, la dependienta la cazó -porque sus balbuceos la transformaron en aquel instante en presa- y de la manera más condescendiente y amable posible le ofreció aquella cajita mágica: "Azafrán anti-depresivo y anti-ansiedad natural".
Tras pagar, salió con rapidez y sin saber muy por qué, sintiéndose como quien lleva una mercancía escondida. 

Fuera miró de refilón al Sol (...y le dedicó una mueca parecida a una sonrisa).


PD: Siempre se me antoja eterno febrero.
Y vosotros, ¿cómo lo lleváis? 


miércoles, 14 de febrero de 2018

SUSPIROS.... RELATOS JUEVEROS

Este jueves nos invitan a suspirar... en el blog de Matices de colores.

¿Sabías que suspirar te salva la vida doce veces cada hora? Ah... ¿que tú creías que no suspirabas? Pues no, tendrás que unirte al grupo de los poetas  porque parece ser que unas poquitas neuronas de nuestro cerebro forman un "botón" del suspiro y nos ayuda a mantener nuestros pulmones abiertos....

Poetas o no  ¿quién no quiso paladear un suspiro?

***

Nunca quiso reconocer que desviaba el camino de vuelta a casa para detenerse frente al escaparate más colorido del barrio. Tras el cristal, los dulces colocados a diario con una delicadeza exquisita y ella, aunque intentaba disimular, se acercaba cada vez más, empañando la visión con su aliento. Tras el circulito del vaho conseguía llevarse la mirada furtiva del pastelero que le sonreía... 
Quizás fuera aquella receta pastelera:

Suspiros
Dulces, muy frágiles, 
que se deshacen rápidamente en la boca
recubiertos de abundante azúcar glaseada.
Dejando un dulce sabor...

***

¿Conocéis la receta de los suspiros de merengue? Ummm :)


jueves, 8 de febrero de 2018

CARTA SIN SELLO... RELATOS JUEVEROS



Zgz, un día de un año cualquiera

Querido E,
este es el tercer borrador que escribo y he decidido no levantarme de este café hasta que consiga hilvanar cuatro palabras que merezcan la pena ser enviadas.

Lo de no levantarme no me supone gran esfuerzo porque, como puedes imaginarte, el cierzo está enfadado. ¿Ves? Hablando del tiempo... usando una conversación comodín de incómoda espera en el ascensor... ¿Será que el tiempo (el de Kronos, el desesperante) ha empezado a difuminarnos? Si estuvieses aquí empezaríamos una discusión filosofando sobre la relatividad del tiempo... de sus acelerones y sus frenazos... Ya ves...  empiezo a abusar de mis puntos suspensivos...

Tú y tus letras, yo de ciencias y todo encajaba a la perfección...

"Cuando te añoro pongo mis manos en la Tierra y pienso que puedo trazar una línea que las una con las tuyas. Y según mis Matemáticas será de longitud despreciable respecto del infinito... Pero no me sirve para sentirte infinito..."



Siempre te echaré de menos
xxx



Muchas más cartas en el blog de MJose




miércoles, 31 de enero de 2018

CUENTOS DE LUNA... EL RELATO DEL JUEVES



Hoy vamos a acurrucarnos y bajar la luz...
Vamos a contar un cuento.
¿Habéis visto hoy la Luna?




Erase una vez... un pequeño lugar en el infinito con unos maravillosos colores azules del que Luna se enamoró. Tanto que decidió quedarse girando y girando infinitamente alrededor de ese puntito azul del Universo.

Durante siglos, jugaba al escondite con sus pequeños seres, que la admiraban cada vez que ella extendía su manto de oscuridad. Luna les adoraba y cada noche escuchaba atenta y orgullosa, los sueños que le contaban antes de languidecer tras sus agotadores días.

Luna fue para ellos alma e inspiración.

Pero con el tiempo... ¡Ay, maldito tiempo!  Aquellos pequeños seres alzaron grandes bloques grises, inventaron luces de infinitos colores y pequeños artilugios que desprendían tanta luz que centraban sus pequeñas miradas. 

Los seres dejaron de mirar a Luna.


Y Luna enfadó. Decidió menguar para ver si temían su ausencia, decidió crecer para llamar la atención y alguna vez cada muchos, muchos años se acercaba más aún a ese pequeño lugar del infinito. Jugaba y rebotaba sobre los tejados, rodaba por sus colinas y cosquilleaba a los bosques.




Y así, más grande y altiva que nunca,
 rojiza de enfado volvía para gritar: 
"Miradme, estoy aquí en todo mi esplendor.
 Contadme vuestros sueños"


¿Y tú, contarás tu sueño hoy a Luna antes de dormir?



Más cuentos en casa de Inma 






miércoles, 24 de enero de 2018

UN SOMBRERO EN ROMA... CONVOCATORIA JUEVERA

Os preguntáis ¿cómo os recordarán vuestros hijos?  ¿Qué visión tendrán de su vida en casa, en perspectiva, cuando pasen los años?  Tengo una semana complicada y esa idea rondando en espiral.

Esta semana nos invita Gus  a escribir una historia con Roma de fondo. Miro hacia atrás y veo mi sombrero de Roma.  Ahora imaginemos la historia...




Enero de 20XX

"Hoy he recogido las cosas de mamá y me he topado con el sombrero panameño. Está un poco doblado, aunque para el uso que le dio, aún está bien. Iba a tirarlo, pero creo que lo dejaré para la próxima ronda de limpieza.

Recuerdo cómo inauguraba cualquier viaje con ese sombrero. Y ella, pesada que era, siempre nos preguntaba:
- ¿Os acordáis de dónde lo compramos?
- Que síiiii... En Roooooma. 
Llegamos con un calor asfixiante y fue lo primero que hicimos. Comprarlo.

- ¿Recuerdas la foto que tienes con el sombrero en el bus turístico?
- Sí mamá... creo que lo más emocionante que hice en Roma fue montarme por primera vez en un bus de dos pisos y por supuesto tuvo que ser arriba, al solazo... Después paseamos. 
-Mira Cesar Augustus -me señaló en una de las figuras de una gran avenida- la misma que hay en Zaragoza. 
- Y entonces, ¿qué hace aquí? ¿para qué venimos hasta aquí? -pensé.

Y al fondo,  el Coliseo... o mejor dicho, mucha gente y ningún gladiador, ni romanos de los de película, claro... pues ¡vaya! Pero claro mamá yo tenía ¿cuántos?¿ 5 o 6 años? 

He dejado de recoger y  directo a la estantería donde están los libros con las fotos de todos los viajes, he buscado el de Roma. Fotos esquivando turistas y caras de calor. 

Y sí, ahí estaba yo, sonriendo en un bus turístico con ese enorme sombrero bajo el sol. El sombrero del espíritu viajero."





Más historias interesantes de Roma en   julianoelapostata56.wordpress.com .





¡Qué tengáis un jueves estupendo!
Gracias Ester, me encanta :D

miércoles, 17 de enero de 2018

AJUSTE DE MÁSCARA... CONVOCATORIA RELATOS DEL JUEVES

"Sí, esta es mucho más sencilla de colocar. Simple y sin ambiciones. Justo lo que necesitaba, de uso diario -usar y tirar- y mañana la cambio si hace falta". 
Se miró al espejo y la vio con el ajuste perfecto a su rostro e incluía una leve sonrisa. 

Tras el desastroso resultado que le dio la anterior, no podía pedir más. "Perfect family"... aún recuerda su nombre y siente un escalofrío. Era tan rígida que cualquier problema la tensaba creando pequeñas heridas. Luego no cicatrizaban bien y se iban infectando. Arrugaba su interior, es más, tras alguna pelea, gritos o decepción se desquebrajaba. Todo fue a peor cuando comenzaron las lágrimas... con esa máscara no había modo posible de evacuación y se acumulaban y acumulaban hasta que un día explotaron arruinando su interior. 

Todos se quedaron perplejos ante la desintegración de "Perfect family". Unos días en el hospital, tratando las heridas que había producido el uso continuado de la máscara y un pequeño tratamiento controlado, durante tiempo indefinido, hasta poder respirar sin máscara de nuevo.



¿Podemos vivir sin máscaras? ¿Sin ni siquiera una pequeñita?

Más relatos enmascarados en casa de Roxana B Rodriguez


domingo, 14 de enero de 2018

88 DÍAS Y 23 HORAS

 88 días y 23 horas. Todo ese tiempo se paseará el invierno por nuestros rostros. Él nos acaricia y nosotros le hacemos una mueca resoplando tras la bufanda.

¿Quieres jugar?  Invierno se ríe cada vez que le desafío vistiendo con carmín rojo y mancho la bufanda cuando me escondo tras ella. ¡Ay! ya  oigo sus carcajadas... en cada una de ellas agita con fuerza ese cierzo... Y yo, más me hundo tras la bufanda.

Sabes que te adoro Invierno pero hoy la cifra de tu tiempo suena contundente y pesada, a periodo de incubación tras la manta del sofá esperando renacer cuando acabe tu oscuridad.

Y vosotros, ¿cómo lleváis las olas de frío?
Sólo pensar en el frío madrugón de mañana, buffffff

Last words...

SOL Y AZAFRÁN

"No sabemos los genes que llevamos impresos en la memoria de nuestras células, ni como reaccionarán ante los estímulos de la vida&qu...