CONVOCATORIA JUEVERA (25/06/2026) Tras las rejas

 


Llegados al punto de los 40 grados, me enclaustraré tras las rejas y evocaré el otoño. Solo abriré cuando el viento fresco vuelva a inundarlo todo.

Hasta entonces, el mundo queda reducido a un rumor lejano. Las calles, abrasadas y los árboles rendidos bajo el peso del Sol, son un paisaje que contemplo desde la penumbra, como quien observa un desierto desde la seguridad de un oasis. 

A veces, al caer la noche, creo escuchar una ráfaga distinta. Entonces, me acerco con cautela, aparto la cortina y miro hacia fuera. Pero solo es otra promesa incumplida, un espejismo de frescura entre el asfalto caliente y las sombras.

Cuando la hojarasca se torne parda, abriré de par en par. Y el otoño entrará sin pedir permiso, ocupando cada rincón de la casa como un viejo amigo que conoce el camino de memoria.

* * * *

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P.D. No soporto el calor y la foto me evocó el maravilloso otoño...

¿Qué tal lleváis el inicio del veranito? ¿Os lleváis bien con él?



Comentarios

  1. Una forma distinta de veranear, a la usanza de invernar :)

    Besos dulces y dulce semana, Sylvia.

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  2. Hola, Sylvia, tu relato nos ha traído un poco de brisa fresca, entre comillas; nos has transportado hacia ese otoño donde la hojarasca es símbolo de que el tiempo otoñal se acerca.
    Referente a cómo llevamos este clima de verano: es un sudar y beber; es agotador. El verano está bien, pero cuando pasa de los 33º ya es insoportable. Y hoy aquí estamos a más de 40 grados y lo peor son las noches.
    Un besito con ventilador incorporado, ajajjaja ánimo, que ya queda menos para el otoño (eso es ser optimista, jajajajaj).

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