Llegados al punto de los 40 grados, me enclaustraré tras las rejas y evocaré el otoño. Solo abriré cuando el viento fresco vuelva a inundarlo todo.
Hasta entonces, el mundo queda reducido a un rumor lejano. Las calles, abrasadas y los árboles rendidos bajo el peso del Sol, son un paisaje que contemplo desde la penumbra, como quien observa un desierto desde la seguridad de un oasis.
A veces, al caer la noche, creo escuchar una ráfaga distinta. Entonces, me acerco con cautela, aparto la cortina y miro hacia fuera. Pero solo es otra promesa incumplida, un espejismo de frescura entre el asfalto caliente y las sombras.
Cuando la hojarasca se torne parda, abriré de par en par. Y el otoño entrará sin pedir permiso, ocupando cada rincón de la casa como un viejo amigo que conoce el camino de memoria.
* * * *
Más historias tras las rejas en Artesanos de la Palabra
P.D. No soporto el calor y la foto me evocó el maravilloso otoño...
¿Qué tal lleváis el inicio del veranito? ¿Os lleváis bien con él?

Una forma distinta de veranear, a la usanza de invernar :)
ResponderEliminarBesos dulces y dulce semana, Sylvia.
Hola, Sylvia, tu relato nos ha traído un poco de brisa fresca, entre comillas; nos has transportado hacia ese otoño donde la hojarasca es símbolo de que el tiempo otoñal se acerca.
ResponderEliminarReferente a cómo llevamos este clima de verano: es un sudar y beber; es agotador. El verano está bien, pero cuando pasa de los 33º ya es insoportable. Y hoy aquí estamos a más de 40 grados y lo peor son las noches.
Un besito con ventilador incorporado, ajajjaja ánimo, que ya queda menos para el otoño (eso es ser optimista, jajajajaj).
Tenho visto que o calor por apiestá demais... Teu texto bem mostra o quanto queres fugir desse tempo pra esperar o outono com seus ares mais fresquinhos! Mas ainda vais ter que aguardar! Que soprem ventinhos arejantes,mesmo no verão! Lindo te ler! beijos, chica
ResponderEliminarHola Sylvia, me gustó mucho, yo tampoco soporto el calor y cuando llega el otoño me siento feliz, ahora en invierno tenemos días muy fríos que yo disfruto, me abrigo y salgo, aprovecho a tejer y hacer actividades dentro de mi casa que disfruto mucho.
ResponderEliminarEsa foto la tomé justamente este otoño, en un paseo que disfruté mucho, por los colores y el fresco del exterior.
Muchas gracias por participar de nuestra propuesta, buena semana, un abrazo.
PATRICIA F.
Siempre el calor es mejor que el frío.
ResponderEliminarEl otoño es mi estación favorita, también invierno, que el calor es sofocante.
ResponderEliminarAbrazo
Yo te entiendo, porque con estos calores no hay quien viva. Me encanta esa forma tan particular de esperar que llegue el fresquito, y ya, si eso, abrir la reja de par en par.
ResponderEliminarMuy bueno, un abrazo!
Hoy ha hecho 41 así es que a esperar que mañana sea mas generoso el meteoro. Aunque la reja poca frescura podría aportar.
ResponderEliminarSalud.
Amiga Sylvia, bom dia de Paz!
ResponderEliminarColocou muito bem sua ojeriza ao excessivo calor. Tenho acompanhado o que se passa por ai. É insuportável.
Muito boa história e com um quê de prosa poética.
Tenha dias abençoados!
Beijinhos fraternos
Hola Sylvia,
ResponderEliminarUn relato muy descriptivo qye transmite cierta desesperanza e, incluso, una sensación de encierro tachando días hasta la llegada del otoño.
Yo el verano lo llevo tan bien como cualquier otra estación, sabiendo lo que puedo esperar en cada una de ellas. Hace mucho calor y me consuelo con historias del abuelo que me dicen que en peores circunstancias me he encontrado. No obstante al sol lo que le pido es alegría y parece que últimamente está muy enfadado.
Un saludo
Es que vaya una ola que hemos tenido asfixiante, no me extraña que a veces el encierro sea necesario. Muy bien lo has transmitido, Sylvia.
ResponderEliminarMe alegra leerte después de mi larga ausencia, volver por tu casita es un placer.
Un beso.
Ni me hables... Tengo el ventilador colorado de tanto rodar. Déjame un hueco tras tu reja haste octubre...
ResponderEliminarNo, no; ya veo que no te gusta el verano. Y a mí siempre me parece demasiado corto. :)
ResponderEliminarPues parece que queda mucho hasta que llegue ese anhelado otoño, para ti, que no para mí, aunque me ase viva
ResponderEliminarA veces al caer la noche todo despierta, o se desvanece según nuestro anhelo. El verano es un agobio.
ResponderEliminarMe gusta tu participación.
Un abrazo
Me encantó leerte, Sylvia. Muy poético. Un abrazo
ResponderEliminarOlá Sylvia, sou filho do Sol e temo o inverno. Aqui o calor é geral, mas seguido de ventos, o que não causa o desespero de muitos lugares. Posso imaginar o desconforto de um verão exageradamente quente , que só sob os aparelhos de ar condicionado se consegue bem estar.
ResponderEliminarQue a estação passe logo para seu aconchego outonal.
Carinhoso abraço e feliz fim de semana.
el verano me genera melancolía. muchas actividades se paran, la gente desaparece... pero bueno, paciencia.
ResponderEliminarabrazos!
Por acá el motivo para permanecer detrás de una reja sería el frío, con similares resultados.
ResponderEliminarBien escrito. Un abrazo
Dona Sylvia, que alegria passar por aqui!
ResponderEliminarConfesso que eu tenho um amigo de blog que vive enchendo o meu saco, mas descobri que ele tem o mesmo nome da senhora. Por causa dessa feliz coincidência, decidi que vou passar a respeitá-lo um pouco mais — afinal, carregar o nome "Sylvia" já é um excelente cartão de visitas!
Adorei o seu espaço e vou tentar acompanhar tudo bem de pertinho, tá bom?
Um beijo grande e uma semana maravilhosa para a senhora! (ah, o nome dele é Sílvio. Silvio Afonso)
Yo soy team verano, en estos momentos por acá mucho frío, viento y lluvia. Anhelo decir ¡qué calor hace!
ResponderEliminarSalud