Llevo trenzadas a las neuronas de mi cerebro tus corcheas musicales.
Lo se porque, a veces, intentando escapar del olvido, juegan con ellas, desplegando sus sonidos a través de cada nervio que recorre mi cuerpo. Es entonces cuando mis sentidos me engañan: te escucho y te bailo en el vacío. Casi consigo creer que aún habitas en la música pero... sólo son ellas, conservando intacta la partitura de tus recuerdos, negándose a aceptar que el silencio también puede pronunciar tu nombre.
Lo se porque, a veces, intentando escapar del olvido, juegan con ellas, desplegando sus sonidos a través de cada nervio que recorre mi cuerpo. Es entonces cuando mis sentidos me engañan: te escucho y te bailo en el vacío. Casi consigo creer que aún habitas en la música pero... sólo son ellas, conservando intacta la partitura de tus recuerdos, negándose a aceptar que el silencio también puede pronunciar tu nombre.
Más relatos de ausencias en la convocatoria juevera de Campirela

No es raro el día que escuche al menos un disco. Tengo muchos sentimientos unidos a temas musicales y algunos cumplen 50 años. Guardo recuerdos también de personas cuando escuchábamos música en momentos determinados y solo puedo decir que la música, es vida.
ResponderEliminarUn saludo
Tu poema habla de una ausencia que no es vacío,
ResponderEliminarEstá en tu memoria aún viva.
Esa música te recorre por esas neuronas que siguen funcionando al recuerdo.
La tristeza se evaporó dando paso a la luz.
Gracias por sumarte a esta convocatoria y dejarnos un interesante poema.
Un besote grande.
Boa noite de Paz!
ResponderEliminarAté o silêncio traz os nomes e as lembranças... de forma até mais intensa.
Tenha dias abençoados!
Abraços fraternos
Ese nombre sigue vivo en las sensaciones de quien lo pronuncia a través de la música, ese es el poder de las canciones, llevarnos a momentos y personas que hemos conocido.
ResponderEliminarBesos dulces, Sylvia.
Lindo demais,Sylvia! Essa ausência é presença em ti e até dança e canta contigo...
ResponderEliminarbeijos, chica
Hermoso realmente, dices mucho en pocas palabras, me ha gustado mucho, muy poético.
ResponderEliminarUn abrazo.
PATRICIA F.
¡Joder! esta vez si que te has lucido del todo.
ResponderEliminarQuizás sea la madrugada que viene o quizás sea que me la has recordado por el amor que teníamos a la música.
¡Precioso!!!!!
qué bonito texto, lleno de referencias musicales. me habría gustado estudiar solfeo.
ResponderEliminary cuando dices "mis sentidos me engañan", me has hecho recordar a descartes y su duda metódica. siempre me gustó mucho la filosofía.
abrazos!!
Hermoso poema en donde nos describes la importancia de la banda musical que acompaña nuestra vida, tanto la recordada como la compartida.
ResponderEliminarBesos.
Hermoso poema en donde nos describes la importancia de la banda musical que acompaña nuestra vida, tanto la recordada como la compartida.
ResponderEliminarBesos.
Preciosa e intima manera de evocar a través de la música. Muy emotivo, Sylvia.
ResponderEliminarUn abrazo
P.D te agendo para anfitriona juevera del 18 de junio. Gracias por el ofrecimiento
Me hiciste recordar una canción que me envuelve de vez en cuando y me recuerda la ausencia del portador. Me gustó mucho como reflejaste la importancia de la música que rodea esos recuerdos que persisten en la ausencia.
ResponderEliminarUn abrazo
Mesmo quando, ao ouvir uma canção possamos recordar momentos maus ou pessoas que queremos esqueçer, na verdade, apenas temos de aceitar que isso fez parte daquilo que vivemos.
ResponderEliminarPor isso, para mim, seja como for, normalmente a música está intimamente ligada ao meu percuro de vida.
Gostei de ler te.
Cumprimentos.
Amiga Sylvia, boa tardinha de paz!
ResponderEliminarMuito emotivo o compasso da sua participação. Gostei de ver e sentir a melodia da ausência.
Tenha dias abençoados!
Beijinhos fraternos
Uff, que forma mas potente de hablar sobre la ausencia. Madre mia.
ResponderEliminarMuy buen relato, un abrazo!
Cuando la persona ya no está, pero el cuerpo se resiste y sigue reaccionando como si aún existiera, bello.
ResponderEliminarAbrazo
Hay ausencias que no se marchan (y que no queremos que lo hagan..).. se quedan viviendo en nosotros como una melodía secreta, y basta un instante de silencio para que el alma vuelva a bailarlas creyendo, por un segundo, que aún siguen aquí...Hermoso relaro de principio a fin...bss
ResponderEliminarHola Sylvia,
ResponderEliminarPues no había caido en que ciertas melodías nos recuerdan a los ausentes. Y es verdad. Hay algunas piezas que aunan melancolía y recuerdo.Aunque no tiene porqué ser siempre triste.
Creo que lo has contemplado desde un punto de vista muy bonito y original.
Un saludo
Magníficas las imágenes mataforicas que nos brindas, casi me has hecho vlbrar con tu melodía. nunca olvides que los silencios también son música.
ResponderEliminarHola Sylvia. Me gusta la idea de llevar las notas musicales de alguien entrelazadas en las neuronas, es original y profundamente musical. La imagen de los sentidos que engañan, bailando en el vacío, y la música como refugio contra el olvido, transmite una nostalgia hermosa y dolorosa al mismo tiempo.
ResponderEliminarSaludos!
Si así lo sientes en ausencia, no alcanzo a imaginar cómo fue en otros tiempos...
ResponderEliminarLa música puede ayudar a recordar, a resistir contra el olvido.
ResponderEliminarBesos.