CONVOCATORIA JUEVERA (16/04/2026): BASURA


Dafne, desde su blog Sine Die, en la convocatoria juevera de esta semana, nos invita a hacer un texto con la siguiente idea:

"La basura de algunos, es el tesoro de otros.."


Última revisión de las reservas. La lista de espera no decae y el ingreso de un mínimo monetario de tres cifras por estómago de cada comensal mantiene el orgullo hinchado de la estrella Michelin. 

Cerrado el local, un mundo se apaga y los submundos se desperezan. 

Un par de vagabundos recorren la calle. Son más errantes que nunca desde que los echaron de aquel parque. No quedan decorativos allí, la imagen de la ciudad... ¡qué le vamos a hacer! A pesar del deambular errático van hablando de lo que encuentran por aquí y por allá. Uno lleva una lata de cerveza en la mano, el otro un tetrabrick de vino. 

Se detienen ante un contenedor y abren la tapa. La basura es reciente y no huele mal -huele a estrella Michelin, ¡ojo!-. Así que abren un par de bolsas y un trozo de filete por aquí, unas alubias en un recipiente de plástico por allá, una hogaza de pan casi entera... En fin, todo aquello que ya no puede admitirse en una estrella Michelin; para ellos, un gran botín.

Cuando terminan la bebida y se cansan de rebuscar, reemprenden el camino hacia ningún lugar, dejando el contenedor abierto y algunos restos junto al portal en el que han degustado su particular porción de platos de tres cifras por comensal.

Es entonces cuando alguna ratilla cercana, percibe ese olor de la basura -basura de estrella Michelín, ¡ojo!- y devora un bocado de postín entre lo desechado por los vagabundos.

Comentarios

  1. No se requieren estrellas cuando es el hambre el que califica un bocado dejado de lado por otros, pero apetecible a quien lo necesita como aire vital. Y en esa lamentable cadena caen todos los seres vivos. has relatado muy bien esa cruel realidad.

    Un beso dulce, Sylvia.

    ResponderEliminar
  2. Un relato donde la miseria del mundo llega a lo más extremo.
    Y aunque parezca mentira, hoy, pleno siglo XXI, todavía se ve, y si me apuras más de lo debido, en países que supuestamente se dicen del primer mundo.
    Cuando el hambre acecha, no hay contenedor que se resista, y el mejor restaurante es lo que se halle dentro de él.
    Un besote y muy feliz noche.

    ResponderEliminar
  3. Beleza de história muito bem contada. Conseguiste nos fazer veere as diferenças de classes, uns com estrelas Michelin, comidas boas e caras, outros com os lixos de lá .Até um ratinho soube aproveitar restos do resto... Assim, em meio à fome, surgem as lixeiras como alternativas...Triste, mas tão real!
    Adorei! beijos, tudo de bom,chica

    ResponderEliminar
  4. ¡Genial orientado el relato, Sylvia!
    No me puedo ni imaginar una comida de tres cifras por comensal *.* Y qué barbaridad que se siga tirando tanta comida con el hambre que hay en el mundo...
    Gracias por participar.
    Un besazo juevero

    ResponderEliminar
  5. Um conto para tocar os mais sensíveis corações, saber que poucos podem se alimentar com tres digitos e que outros se alimentam das sobras, dos exageros dos que podem pagar. Ainda que não fosse de tres digitos, os invisiveis não poderiam pagar e ficam à espera do que sobra dos usuários e ainda pode-se alimentar os ratos.
    A dura realidade de um mundo desigual Sylvia.
    Abraços e feliz fim de semana.

    ResponderEliminar
  6. Cuando una sociedad desecha lo que a muchos le falta, la injusticia de ese sistema aflora y reclama ser cambiado. Cuanto más necesitamos para reaccionar? Un abrazo

    ResponderEliminar
  7. No hay problema; en Navidad ya nos habremos olvidado.

    ResponderEliminar
  8. Hola Sylvia,
    Una denuncia muy bien contada. La verdas es que la cantidad de comida que se tiera a la basura es ya, de por sí, un efecto llamada.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  9. Sylvia muy bien contada la historia que muestra una realidad de las ciudades, una opción podrían hacer viandas con los restos de comida, así no se desperdicia en los tachos de basura. Esas personas que deambulan por las calles expulsados de las plazas son producto del sistema que mas margina a mas gente.

    Que tengas un buen día
    Abrazo

    ResponderEliminar
  10. Los vagabundos comen desechos de comida, para ellos apetitosos. Y otros vagabundos, desechos de esos desechos.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  11. Has completado el ciclo de los restos que quedan de las Estrellas Michelín, imagino que tanto los vagabundos como las ratitas, anotarán en su memoria está fecha.

    ResponderEliminar
  12. Un bocado necesario para calmar su hambre, venga de dónde venga.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Encantada de que me digas algo, ¡te escucho! :D