Mientras él abandona la mesa durante la cena, el pensamiento de que no vuelva no la deja en paz. Mientras, sus dedos se convierten en el campo de batalla de una guerra silenciosa que desgasta el tiempo de la espera, tanto como su manicura.
El vino acompaña esa impaciencia eléctrica y morderse las uñas seguía siendo su tic incurable, el refugio involuntario de todo lo que no se atreve a decir en voz alta. Esa costumbre de buscar respuestas en la punta de sus dedos, la hace sentir minúscula.
Cuando él vuelve y se sienta con una sonrisa, ella le contesta con un pequeño gesto amable a la vez que esconde su mano ágilmente bajo el mantel y, aunque momentáneamente siente el tremendo alivio de no ser rechazada, piensa que es la última vez que vuelve a entrar en esa web de citas.
Y tú, ¿qué haces con los nervios?

Relatas muy bien las sensaciones de esa espera y ese nerviosismo ante algo nuevo, como es una cita con un desconocido al fin de cuentas. Buen relato y mejor final.
ResponderEliminarBesos dulces Sylvia.
Uma hist´-oria bem moderna e deve ser bem estranho essa espera por um desconheciso e depois ter que fazer toodo blá-blá- blá dereconhecimento,rs...
ResponderEliminarGostei muito! beijos, chica
Jajaja, que bueno. Si es que a pesar de sus nervios bien disimulados, una web de citas debe ser una gran sorpresa cuando esa cita se efectúa, a veces incómoda y supongo que otras no tanto.
ResponderEliminarBuen relato.
Besitos
Esas uñas y los nervios van muy menudo acompañado.
ResponderEliminarLa espera es determinar si han contactado o simplemente es una cita nula.
Bueno, por el final diríamos que ya no la va a necesitar jj.
Un besote , feliz noche.
Yo creo que tiene que empezar a preocuparse cuando ella contempla una segunda cita, y todas las contestaciones a esa cita son cualquier contestación menos un "sí". ;)
ResponderEliminarQue miro? --una chiquilla que las dudas e inseguridades la estan dejando sin uñas...ojalá no tenga que recurrir de nuevo a buscar en la web y que esta vez haya encontrado lo que busca...bssss
ResponderEliminarEse es el problema de citarse con alguien que no se conoce, las citas deben hacerse con gente del grupo de amigos, gente con la que uno ya ha compartido momentos por varios meses.
ResponderEliminarQué bueno, Sylvia! Retratas la inseguridad de tu protagonista con esa acotada sucesión de pensamientos, gestos y sensaciones que la invaden durante su primera cita! Me gustó mucho. Un abrazo y muchas gracias por sumarte
ResponderEliminarQué bueno, Sylvia! Retratas la inseguridad de tu protagonista con esa acotada sucesión de pensamientos, gestos y sensaciones que la invaden durante su primera cita! Me gustó mucho. Un abrazo y muchas gracias por sumarte
ResponderEliminarHola Sylvia.
ResponderEliminarRelatas muy bien los temores de los primeros contactos, a pesar de las web de citas, creo que siempre ha sido así. Me ha gustado mucho.
En cuanto a qué hago con mis nervios, lo mismo que tu protagonista, me muerdo las uñas.
Un saludo.
Amiga Sylvia, boa.noite de Paz!
ResponderEliminarTomo chazinho de melissa. É uma delícia de calmante natural.
Ficou bem original sua oarticipação.
Parabéns!
Tenha dias abençoados!
Beijinhos fraternos
Hola, Sylvia. El cierre es sutil y contundente: decide que es la última vez que entra en la web de citas, reconociendo que esa dinámica la está destruyendo. Tono íntimo, melancólico y con un toque de autocrítica femenina muy bien captado en uñas mordidas, vino, mantel como escondite... Es un texto elegante que deja esa sensación de vacío emocional muy reconocible.
ResponderEliminarYo con los nervios no me como las uñas, respiro tan profundamente que pienso que voy a dejar la atmósfera sin aire.
ResponderEliminarUn estupendo relato.
Qué bien descrito ese momento de nervios, de inseguridad...
ResponderEliminarMe ha encantado el relato!
Olá Sylvia
ResponderEliminarDeve ser bem assim quando se frequenta um site de namoro
Haja unhas!
Muito criativa a sua participação.
Um grande abraço
Verena
Me gusto la historia, muy bien creada el momento de nerviosismo que atraviesa la protagonista, se transmite. Yo creo que el problema no es que busque candidatos en el sitio web, yo creo que le pone muchas expectativas, se tendría que relajar mas.
ResponderEliminarQue hago con los nervios? Trato de no rechazarlos, los asimilo a través de la respiración.
Que tengas un buen fin de semana
Saludos
El la quería y por eso se retiró para saber si ella también lo que ría. La estuvo observando para sabe qué hacía. Luego volvió a la mesa con talante tranquilo. Le sonrió, ella sonrió y fueron a acostarse...
ResponderEliminarUn saludo
Muy bien llevada tu relato con la fotografía. Esa manía de comeres ellas uñas es difícil de desterrar, lo mismo que los miedos al abandono. Un fuerte abrazo
ResponderEliminarUf, estar en una app de citas debe ser desesperante y arruina las cutículas de muchas personas *.*
ResponderEliminarTambién son comunes los tics de morderse los labios y los padrastros.
Un besazo, Sylvia