Neogéminis nos propone en la convocatoria de este jueves, un relato a modo de Western. Más relatos de la convocatoria aquí. Espero que la disfrutéis.
Se ajusta el cinturón a la vez que respira profundo y acomoda el nudo del estómago que le entorpece la respiración. Duda y miedo quedan escondidos tras la hebilla y el rictus, muy serio, funciona como máscara comprobando de reojo, en un estropeado espejo que aún cuelga en la sala, el efecto del ceño fruncido.
- Ya han llegado todos -le avisan.
Como todos los años llegan tras el caluroso y polvoriento verano. Ansiosos y salvajes, con ganas de celebrar su encuentro en el poblado, que se convertirá en su lugar de trabajo durante unos años hasta que el tiempo y la ventura les lleve, a los más afortunados, a un lugar mejor.
Mientras tanto tocará hacer respetar el orden, controlar a los bravucones, las peleas y a los vagos que contagiarán la dejadez al animar al resto a acudir a la tasca en vez de al trabajo.
Cruza la plaza desierta y escucha a lo lejos la algarabía del salón. Último ajuste de cinturón, último suspiro y decisión en cada pisada, en cada taconazo de la bota.
Cuando entra en el salón, se desvanece el griterío que pasa a murmullo bruscamente. Les mira fijamente, alegrándose internamente del silencio momentáneo conseguido en ese instante y, en ese breve segundo de victoria, va buscando en las miradas quién será su reto más desafiante para hacer cumplir la ley.
- Buenos días, bienvenidos al instituto. Me llamo Sylvia y este año seré vuestra tutora de primero.
Todos en el salón de actos la miran, expectantes ante el nuevo curso.
¿Y dime, cuál es tu Western particular?


Nos has tenido intrigados, hasta el final ajja, una pistolera con bravío ante esos adolescentes locuelos.
ResponderEliminarUn giro muy bueno. Al fin y al cabo una aula con tanta hormona en danza es todo un oeste en toda regla jaja.
Besos, feliz noche.
Una mujer de armas tomar aquella tutora, aunque si es como la de la foto, sin duda tendrá a todos atentos a la clase. Un original relato para esta propuesta. Me hubiera gustado que participaras en Mi Baile.
ResponderEliminarBesos dulces, Sylvia.