La barrera del parking continúa baja y el cartel a duras penas consigue alumbrar la palabra desesperante: Espere.
El cartel parpadea, parece cambiar pero no altera su estatus. Continúa eléctrico y monótono... con un leve temblor que recuerda a un insecto atrapado en una lámpara, enamorado de una luz que terminará aniquilándole.
El submundo agoniza esperando, entre una penumbra polvorienta y aire tóxico. Mientras, otro mundo que aún creen real, sigue celebrando nadas con guirnaldas.
by Sylvia
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Una descripción interesante sobre un parking subterráneo.
ResponderEliminarEs un poco agobiante cuando estás allá abajo esperando que la luz verde nos dé esa salida para salir a esa otra atmósfera donde todo cambia.
Un besote Silvya, te deseo una bonita semana 😘😘