#Fuegoenlaspalabras - Febrero 2026

 


Rebeca desde su blog nos invita a escribir un texto sobre uno de los días del mes: Día de la Marmota, Día del Nirvana y Día de la Carta a un amigo.
Nunca he participado en este reto, 
así que vamos a  cazar nubes y palabras con Rebeca :)


No es consciente de la situación hasta que un tirón en el cuello la despierta del trance con un calambre. Se sorprende colocando de nuevo los cubiertos alineados en la bandeja del lavavajillas y ordenando con precisión los platos que, como es habitual, los de casa -así los llama cuando le irritan sobremanera- han dejado de cualquier manera y sin aclarar.  

Ella suele despertar del trance de vivir los días de la Marmota, al sentir el vapor de la plancha nublándole la vista, una pinza pellizcándole al tender o con el error absurdo de contraseña cuando, desesperada en el ordenador del trabajo,  teclea repetitivamente  la del correo que guarda sus palabras secretas.

Tras las sutiles advertencias del mundo cotidiano, se sienta de la manera más confusa posible con el fin de percibir todos los músculos. Las rodillas tensas. La espalda cargada. Los dedos entumecidos. Necesita comprobar que sigue ahí dentro.

Deja un tenedor y un plato sin alinear... y ¡zas! cierra de golpe la puerta del lavaplatos  y abre la tapa del portátil con el mismo brío, iniciando otra etapa de letras, libros y teclados que la  alejen de los días de la Marmota...


Y vosotros, ¿cómo huís de los días de la Marmota?

Comentarios

  1. Toda estrategia es buena para quebrar la rutina y encontrar esa variable que rompa la constante del tedio.

    Besos dulces, Sylvia.

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  2. Cuidado con ese tirón en el cuello, que luego trae consecuencias.
    Bueno, en este caso la marmota creo que se asemeja a una persona que le gusta dormir, o bien duerme a destiempo, lo cual la deja un poco trastocado; ese cuello de la mala postura.
    Para espabilarse, cada cual lo hace a su ritmo y cada uno tiene sus habilidades o costumbres.
    Huir del sueño, a mi entender, no se huye; lo mejor es dormir hasta que el cuerpo se despierte descansado. Así, no hay marmota que lo lie, jajaja. Un besote.

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